memebrije

¿Qué es la sociedad? Yo he contestado: La sociedad es imitación. Gabriel Tarde, Las leyes de la imitación

Repetir. Imitar. Copiar. Verbos que amenazan la economía antipolítica que domina a las sociedades para reducirlas a mercados donde el valor significa dinero. La visión del mercado ha dado paso a La Quoltura; una cultura en la que repetir, imitar, copiar y compartir es condenada a generar riqueza cotidiana. Común. La Quoltura, en cambio, encierra el conocimiento e innovación generados por la repetición de múltiples diferencias en una quotidianeidad, una realidad donde prevalece el poder y no la creatividad; la soledad y no los encuentros; lo quomún por encima de los comunes.

Gracias al lenguaje, la cultura ha encontrado formas de existir y circular en los bordes de la quotidianeidad. En tanto la necesidad de comunicarnos es natural, nuestras expresiones dependen de la capacidad generalizada de imitación. Del intercambio de reflexiones, de nuestras diferencias. Repetir. Diferenciar. Imitar. Copiar. Procesos distintos. Verbos infinitos que de acuerdo a la demagogia quoltural no sólo no producen valor sino que lo reducen. Este entendimiento quoantitativo se debe a un error histórico donde el poder optó por la medición uniforme y racional de la sociedad de Émile Durkheim, y no la de tipo fractal del sociólogo francés Gabriel Tarde Un siglo antes de que Twitter se convirtiera en la plataforma masiva predilecta para recombinar y propagar información contagiosamente, Gabriel Tarde escribió sus Leyes de la imitación, que determinan el surgimiento de una innovación:

Repetición: recombinación de invenciones, de diferencias existentes.

Oposición: tensión creada por la competencia entre repeticiones.

Adaptación: propagación de la diferencia que superó la oposición y da lugar a nuevas repeticiones.

Aunque siempre debemos buscar nuevas zonas fronterizas, Internet es una que exploramos constantemente, específicamente su puerto número 80 de 65 mil 535, que es donde reside la web; donde escribimos, leemos, reproducimos — y copiamos— montones de diferencias. Las funciones técnicas de repetición de Twitter utilizadas a diario para intercambiar desde memes hasta reflexiones condensadas en 140 caracteres son, antes que nada, innovaciones del lenguaje.

El #hashtag es el símbolo utilizado en Internet Relay Chat (irc), un protocolo de comunicación vía texto creado a finales de los años ochenta, para identificar temas y grupos, así como para diferen- ciarlos. En 2007, Chris Mesinas copió esta función para aplicarla a Twitter: “¿Qué les parece si usamos # (gato) para los grupos. Como #barcamp [msg].” El errete también comenzó a utilizarse entre algunos usuarios para “citar” los mensajes de otros y hacer explícita la repetición del mensaje.

Durante la llamada Revolución Twitter en 2009, en Irán la repetición de diferencias a través de la plataforma consolidaron el uso del rt y, finalmente, en 2010 Twitter adoptó esta innovación al integrar a su código la función de imitación: RT.

Grises explicaciones quoltorales miden el valor de los replicadores (como lo es un enlace o un rt) como moneda que construye una marca y da autoridad. Gabriel Tarde simplemente diría que hay plantas que se reproducen sin la necesidad de cotiledones, pero éstos a veces son muy útiles. Twitter es una tecnología útil, atractiva, pero no es indispensable para la comunicación, ni para repetir las diferencias y las pasiones cotidianas.

En el mundo tardiano no hay valor sin la acumulación constante, social y colectiva de diferencias: imitación.

Via @gabrieltarde: Diferir es existir #Memebrije

Texto publicado en Tierra Adentro No.178